
Gracias por construir junto a mí esta peculiar bola del mundo (nuestra bola del mundo). Eternamente circular, eliminando barreras de espacio y/o tiempo. Poseedora de colores vivos y sugerentes que motivan a vivir, y donde cada uno de ellos simboliza un momento determinado (nuestros momentos). De pequeñas dimensiones, ideada para cogerla con fuerza, con ganas, y ser capaces de dominar nuestros días. Fabricada de un material blando, resistente, que en caso de despiste, amortiguará cualquier posible caída inesperada.
Hoy quisiera darte VEINTIOCHO besos y CINCO abrazos…