miércoles 11 de noviembre de 2009

¡Qué día!

Tras un día agotador (trabajo a tope por la mañana y clase por la tarde), me encuentro revisando el correo, recién cenada y con el pelo mojado tras una ducha rápida (a éstas horas!!)

Lo que más odio de días como los de hoy, es pasarlos enteritos fuera de casa. No tener ni un instante para sentarte en tu sofá y tomarte un café relajadamente aunque sea diez minutos... Lo peor de todo es que mañana me espera un día similar (trabajo por la mañana y clase por la tarde), y el viernes psicóloga por la mañana y clase por la tarde, así que no diviso la llegada del finde por ningún lado.

Las clases ya van avanzando a buen ritmo, voy conociendo a más gente y todo eso, pero eso sí, he de decir que noto bastante el salto de nivel de una Licenciatura a un Máster. No tiene nada que ver. La exigencia aquí es bastante más alta y la competencia también. A ver qué sale de toda esta historia...

Por cierto, en mis anteriotes posts, se me olvidó mencionar que, debido a unas circunstancias que ahora no vienen al caso, decidí comentarle a Peace la existencia de este blog, hará una semana y algo aproximadamente que se lo dije. Desde entonces, ella no ha hecho ningún tipo de alusión y yo tampoco... Quizá se haya pasado por aquí. Quizá no... Y es que me respeta tanto tantísimo que pienso que podría dejar de lado su curiosidad para que yo siga escribiendo aquí con total libertad.

Sea como sea bien hecho está.

Pues nada chicas, a seguir con la semanita. Uf!

lunes 9 de noviembre de 2009

Cenas, perreo, pecados y cine

El finde terminó siendo bastante bueno.

El viernes por la noche, tras mi clase, me fui directa a casa de Peace. Preparé algo para cenar y cuando ella salió de trabajar cenamos y charlamos. Nos acostamos prontito.

El sábado por la mañana, yo tenía que estar en clase de nuevo a las 9.00 horas (Peace tenía libre). Sonó mi despertador, fui al baño, volví a la habitación y apenas sin pensármelo volví a meterme en la cama...

-¿Qué haces de nuevo en la cama?- dijo ella.
-Mmmm, no sé... -respondí yo-.
-¿No piensas ir a clase?
- No, me duele un poco el oído.

Mentira cochina, estaba tan agusto que no pude evitar caer en el pecado de quedarme allí. Y así nos quedamos, bien abrazadas retomando el sueño.

Por la noche Peace vino a mi casa y tuvimos cena con mis ex compis de carrera. Fuimos a cenar a un bar en plan tapeo y luego de bailoteo a un pub. Y para más inri, me encontré allí también con mi grupo de amigas, por cierto con una "chispita alegre" que era una risa. El caso es que nos acostamos cerca de las 5.00 horas, jijiji.

El domingo por la mañana, a eso de las 10.00 horas, mi "maravilloso" vecino de arriba nos despertó a martillazos, ¡qué poco civismo!Así que nos tocó levantarnos. Mi chica se marchó a por "El País" y algo para desayunar.

Ya por la tarde entre desayuno-perreo, comida-perreo, decidimos ir al cine a ver "Ágora". Desde mi punto de vista con este film Amenábar ha dado un giro de 360 grados en su carrera y pienso que ese cambio no debería haber sido tan radical. La peli per sé no está mal,es un buen reflejo sobre ciencia-religión, pero a mí no me convenció.

Después fuimos a por comida china y cenamos en casa calentitas.

Hoy por la mañana, cada una a su puesto. Y yo por la tarde con un bajón del quince, y es que hay algo que debo hacer y no puedo, por más que lo intento, por más que lo necesito...

jueves 5 de noviembre de 2009

Previsión de un finde corto

El fin de semana se prevee corto. Yo, mañana por la mañana en teoría no tendría porqué trabajar, pero tengo un asunto entre manos que me gustaría finiquitar cuanto antes (y aún me queda mucho), así que he decidido ir aunque sea al final de la mañana y adelantar un poco.

Hoy, después de estar más de cuatro meses en el despacho sola, han venido unos nuevos compañeros. Son majos, en verdad ya los conocía puesto que comparto Máster con ellos. ¿Ventajas? Supongo que las mañanas se harán más amenas. ¿Inconvenientes? No podré ir tanto a mi rollo.

Mañana por la tarde tengo clase, y el sábado por la mañana también así que he decidido quedarme a dormir la noche del viernes en casa de Peace y así madrugar luego menos.

La noche del sábado tenemos cena con mi ex compis de carrera, así que me imagino que tras tanta actividad Peace y yo acabaremos el domingo perreando en mi casa, que nos lo merecemos.

lunes 2 de noviembre de 2009

Presentación oficial de Peace

Finalmente Peace y yo, después de recorrer pasillos y pasillos decidimos comprarnos el juego de "cifras y letras". De la tienda, ella se fue a su pueblo ya que tenía una comida, y yo me quedé en casa haciendo alguna que otra obligación.

La verdad es que no empecé el finde con buen pie, y es que el viernes por la noche, justo después de escribir el anterior post, tuve una noticia que augura ciertos problemas laborales...

Así que el sábado tras cumplir con mis obligaciones cogí los trastos y me fuí a casa de mi chica, bastante deprimida la verdad. Yo no tenía ganas de nada, sólo de estar en casa sin hacer nada durante todo el fin de semana. Y ella, a pesar de intentar animarme, apenas lo consiguió.

Habíamos decidido quedarnos en su casa hasta hoy lunes por la mañana, cuando cada una se fuese a su trabajo, pero los planes cambiaron el domingo a mediodía... Mi hermano me llamó y nos hizo una propuesta.

Así que terminamos el domingo por la tarde, mi hermano, mi cuñada, Peace y yo,en un pabellón viendo un partido de básquet bastante importante (no diré excatamente cuál), y tras éste, los cuatro cenando en su piso.

Se puede decir que aquella fue una presentación "oficial" de Peace, y lo cierto es que la trataron de maravilla, le enseñaron la casa de arriba a abajo y tuvimos una cena y una sobremesa de charla amena y discendida donde creo que todos nos conocimos un poco mejor y en la que creo que los cuatro nos sentimos muy agusto.

Creo que están encantados con su nueva cuñada, y no es para menos, porque mi chica se salió, y es que cuando quiere tiene una labia que embelesa a cualquiera.

Y hoy de nuevo haciendo de frente a la rutina, con la incertidumbre de saber qué me espera en poco tiempo laboralmente. La cosa pinta mal, y la verdad es que es toda una pena.

viernes 30 de octubre de 2009

Visita a la psicóloga

Hoy ha tocado cita con la psicóloga. Entre pitos y flautas hacía casi un mes que no nos veíamos... La verdad es que por leves que sean, percibo ciertos avances en mí, pero a su vez, el día de la visita, cada vez que salgo de allí, me encuentro psicológicamente muy cansada y más ansiosa de lo normal, sensación que me dura todo el día. Supongo que es lo que tienen las terapias.

Después, como tenía día libre he hecho una buena limpieza en casa (que falta le hacía), incluso he puesto el teclado que me venía en la caja cuando me compré la torre de ordenador nueva (qué vaga soy), y lo cierto es que va súper blandito, así dá gusto escribir.

Peace está trabajando, pero en cuanto termine vendrá a mi piso, cenaremos, veremos un poco la tele y a dormir. Mañana por la mañana pretendemos ir a Todojuguete a comprar un regalo para el hijo de una amiga suya, y de paso, hemos pensado en comprar algún que otro juego de mesa para nosotras... ¿Alguna sugerencia?

¡Buen finde!

miércoles 28 de octubre de 2009

Mis amores

Despues de una mañana intensa de trabajo, una comida rápida, cinco horas de clase de la misma asignatura, una cena light y una ducha casi a medianoche, puedo afirmar que estoy casi al ras del pleno delirio, jejeje.

Hoy la clase ha sido extremadamente aburrida. La ha impartido un profesor invitado de otra universidad que tendría unos 28 ó 29 años (es decir, dos más que yo), y desde luego no pongo en duda su "saber", pero sí su "hacer", y es que apenas ha sabido transmitirnos nada de sus conocimientos...

Dicho ésto, no he podido evitar evadirme en mis propios pensamientos durante la clase.

Resulta extraño cómo anoche, estando en mi cama durmiendo abrazadísima a Peace haya soñado con otra. Pero sí, ha sido así, y no es la primera vez que me pasa.

Lo cierto es que una de mis ex compañeras de trabajo me daba mucho morbo (mi chica lo sabía ya que se lo cuento todo), y yo creo que aunque esta compañera no supiese explícitamente que entiendo, también había cierta atracción morbosa por su parte hacia mí. Son cosas que se notan, que se perciben. Y bueno, esta noche he soñado con ella en plan cariñoso, nada de cochinadas, sólo tonteo y mimos.

Y recordando ésto, he hecho balance de mis amores llegando a las siguientes conclusiones:

- Dálmata, mi primer amor, sí... Amor platónico, lo sé, pero mi primer amor. Hetero cien por cien, pero causante de mi reacción con respecto a mi orientación sexual, y es que fue la primera chica por la que sentí algo. Sí, algo especial, grande, maravilloso, indescriptible. Algo que no pudo consumarse por circunstancias, pero que dejó huella en mi pasado y guió el que sería mi futuro camino.

- Kes Sirumen, mi primera "relación", la primera chica a la que besé. Fue algo así como el puente que me ayudó a atravesar el cauce de una vida sucia, equivocada y me hizo llegar hasta el otro extremo, ese en el que hoy en día me encuentro. A día de hoy, (por aquél entonces no éramos más que dos crías), sé que sólo se trató de una transición. Me quería, la quería, pero no había seriedad, compromiso ni mucho menos pasión,ni deseo ni satisfacción verdadera. Nunca la hubo. Creo que sólo existía cariño. Es cierto que lo pasé mal cuando se marchó, pero yo quizá no era lo suficiente madura para desligarme de algo que ya no formaba parte de mí. Ahora sé que es lo mejor que pudo pasarnos. Por suerte, a día de hoy, comparto una excelentísima amistad con ella y eso lo dice todo. Es una gran persona y le deseo lo mejor.

- Athyr, la chica a la que encontré en el momento menos idóneo. Si con Kes Sirumen ya he puesto el concepto de relación entre comillas, aquí no me queda la menor duda de que aquello tan sólo fue una historia. Una historia repleta de cosas bonitas y cosas feas por ambas partes. E incluso, más que historia me atrevería a decir que fueron momentos. Quizá mi "pesadez" y sus prejuicios con respecto a mí, formaron algo así como una bomba explosiva. Los vaibenes formaban parte de nuestra rutina. Cuando quiso darse cuenta ya era demasiado tarde. Hoy en día, no mantengo relación alguna con ella (es lo que ella ha decidido), pero el caso no es que yo apareciese en el momento menos oportuno en su vida, la cuestión es que no éramos, ni somos, ni seremos la una para la otra. Las cosas son así, pero a pesar de todo, mantengo el máximo respeto hacia ella y espero que sea feliz.

-Peace, ¿Qué decir de mi chica que no sepáis? A esto yo sí que le llamo RELACIÓN con todas las letras y en mayúsculas. Yo no sé si esto será eterno (por llamarlo de alguna manera), pero lo cierto es que hasta hoy, me ha dado y regalado, realismo, estabilidad, calma, paz, cariño de pareja, autoestima, pasión, deseo y satisfacción máxima. Pero sobre todo, sobre todo amor sincero, y eso no lo olvidaré nunca, pase lo que pase, le pese a quien le pese...

Y me quedo con eso.

lunes 26 de octubre de 2009

¿Qué hubiéseis hecho vosotras?

Iba yo esta mañana en el tren bien temprano en un vagón lleno de gente. Sumergida en mis pensamientos, de repente me doy cuenta de que a una chica joven que estaba sentada próxima a mí y que iba sola le suena el móvil. Yo, que soy muy cotilla, me quedo observando y... Cuál es mi sorpresa al ver cómo a la chica se le empieza a desencajar la cara. No oía mucho de lo que decía, sólo cosas como: "¿Pero está bien?" "¡Madre mía!" "Llámame en cuanto sepas algo por favor..."

Y mientras intentaba atinar a colgar el teléfono la pobre chica se ha puesto a llorar, pero no a través de lágrimas silenciosas, sino con un llanto del que muchos hemos sidos testigos. Era un llanto de pena, de disgusto, de desconsuelo. Avergonzada supongo, se ha puesto unas gafas de sol, pero aún así ella seguía sacando toda su tristeza a pleno sofoco. "Uf, me parece que le han dado una mala noticia" - he pensado yo-.

Mil veces he estado apunto de acercarme y decirle: " Oye... ¿Estás bien?", ofrecerle un clínex y un poco de agua, e incluso algún tranquilizante (ya que por mi "maravillosa" ansiedad siempre llevo en en el bolso). Pero he temido por su reacción, quizá prefería estar sola, o al menos no con una desconocida. No he sabido qué hacer, cómo actúar, no he podido reaccionar... Y de hecho, nadie, absolutamente NADIE en el tren se ha preocupado.

Finalmente hemos llegado al destino y cada una ha tirado por su lado...

No he podido evitar pensar varias veces a lo largo del día en ella. Si seguirá llorando o si por el contrario, todo ha quedado en un susto...

Y la cuestión es que no sé si he hecho bien o mal...

¿Qué hubiéseis hecho vosotras?