Este video me recuerda mucho a Peace y a mí. Hasta que no nos conocimos vivíamos vidas excesivamente paralelas. Sí, de trazos temblorosos, similares, curiosamente parecidos. Vidas lineales, de color grisáceo, dibujadas en un papel rutinario a escasos milímetros la una de la otra. Líneas próximas en espacio y tiempo, pero inalcanzables.
Porque de pequeña, en el colegio, siempre me enseñaron que las líneas paralelas nunca se alcanzan. Pero de repente, un día, sin saber ni cómo ni porqué, tuvimos el privilegio de experimentar el más puro desafío a las ciencias exactas. Y vencimos, y nuestro paralelismo, además de ser semejante, se fundió, convirtiendo esas líneas en una sola, más gruesa, más recta, con más color, siguiendo la misma trayectoria, pero más definida, con más fuerza, con más energía, saliéndonos de ese papel para seguir marcando en la más pura abstracción de los sueños, de las ilusiones.
Somos muy diferentes, lo sé, pero a la vez nuestra cotidianeidad es tan similar y queda tan patente…Trabajos tremendamente parecidos o muy, MUY relacionados, horarios prácticamente coincidentes, desventajas laborales en plena concordancia, y privilegios de ese ámbito compatibles y tremendamente aprovechables.
En algún punto teníamos que unirnos, aunque pareciera la máxima utopía. Y lo mejor de seguir con esa linealidad pero juntas, nos da la posibilidad de llegar hasta el infinito.
¡Pero esto qué es!
Hace 5 días