viernes, 30 de octubre de 2009

Visita a la psicóloga

Hoy ha tocado cita con la psicóloga. Entre pitos y flautas hacía casi un mes que no nos veíamos... La verdad es que por leves que sean, percibo ciertos avances en mí, pero a su vez, el día de la visita, cada vez que salgo de allí, me encuentro psicológicamente muy cansada y más ansiosa de lo normal, sensación que me dura todo el día. Supongo que es lo que tienen las terapias.

Después, como tenía día libre he hecho una buena limpieza en casa (que falta le hacía), incluso he puesto el teclado que me venía en la caja cuando me compré la torre de ordenador nueva (qué vaga soy), y lo cierto es que va súper blandito, así dá gusto escribir.

Peace está trabajando, pero en cuanto termine vendrá a mi piso, cenaremos, veremos un poco la tele y a dormir. Mañana por la mañana pretendemos ir a Todojuguete a comprar un regalo para el hijo de una amiga suya, y de paso, hemos pensado en comprar algún que otro juego de mesa para nosotras... ¿Alguna sugerencia?

¡Buen finde!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mis amores

Despues de una mañana intensa de trabajo, una comida rápida, cinco horas de clase de la misma asignatura, una cena light y una ducha casi a medianoche, puedo afirmar que estoy casi al ras del pleno delirio, jejeje.

Hoy la clase ha sido extremadamente aburrida. La ha impartido un profesor invitado de otra universidad que tendría unos 28 ó 29 años (es decir, dos más que yo), y desde luego no pongo en duda su "saber", pero sí su "hacer", y es que apenas ha sabido transmitirnos nada de sus conocimientos...

Dicho ésto, no he podido evitar evadirme en mis propios pensamientos durante la clase.

Resulta extraño cómo anoche, estando en mi cama durmiendo abrazadísima a Peace haya soñado con otra. Pero sí, ha sido así, y no es la primera vez que me pasa.

Lo cierto es que una de mis ex compañeras de trabajo me daba mucho morbo (mi chica lo sabía ya que se lo cuento todo), y yo creo que aunque esta compañera no supiese explícitamente que entiendo, también había cierta atracción morbosa por su parte hacia mí. Son cosas que se notan, que se perciben. Y bueno, esta noche he soñado con ella en plan cariñoso, nada de cochinadas, sólo tonteo y mimos.

Y recordando ésto, he hecho balance de mis amores llegando a las siguientes conclusiones:

- Dálmata, mi primer amor, sí... Amor platónico, lo sé, pero mi primer amor. Hetero cien por cien, pero causante de mi reacción con respecto a mi orientación sexual, y es que fue la primera chica por la que sentí algo. Sí, algo especial, grande, maravilloso, indescriptible. Algo que no pudo consumarse por circunstancias, pero que dejó huella en mi pasado y guió el que sería mi futuro camino.

- Kes Sirumen, mi primera "relación", la primera chica a la que besé. Fue algo así como el puente que me ayudó a atravesar el cauce de una vida sucia, equivocada y me hizo llegar hasta el otro extremo, ese en el que hoy en día me encuentro. A día de hoy, (por aquél entonces no éramos más que dos crías), sé que sólo se trató de una transición. Me quería, la quería, pero no había seriedad, compromiso ni mucho menos pasión,ni deseo ni satisfacción verdadera. Nunca la hubo. Creo que sólo existía cariño. Es cierto que lo pasé mal cuando se marchó, pero yo quizá no era lo suficiente madura para desligarme de algo que ya no formaba parte de mí. Ahora sé que es lo mejor que pudo pasarnos. Por suerte, a día de hoy, comparto una excelentísima amistad con ella y eso lo dice todo. Es una gran persona y le deseo lo mejor.

- Athyr, la chica a la que encontré en el momento menos idóneo. Si con Kes Sirumen ya he puesto el concepto de relación entre comillas, aquí no me queda la menor duda de que aquello tan sólo fue una historia. Una historia repleta de cosas bonitas y cosas feas por ambas partes. E incluso, más que historia me atrevería a decir que fueron momentos. Quizá mi "pesadez" y sus prejuicios con respecto a mí, formaron algo así como una bomba explosiva. Los vaibenes formaban parte de nuestra rutina. Cuando quiso darse cuenta ya era demasiado tarde. Hoy en día, no mantengo relación alguna con ella (es lo que ella ha decidido), pero el caso no es que yo apareciese en el momento menos oportuno en su vida, la cuestión es que no éramos, ni somos, ni seremos la una para la otra. Las cosas son así, pero a pesar de todo, mantengo el máximo respeto hacia ella y espero que sea feliz.

-Peace, ¿Qué decir de mi chica que no sepáis? A esto yo sí que le llamo RELACIÓN con todas las letras y en mayúsculas. Yo no sé si esto será eterno (por llamarlo de alguna manera), pero lo cierto es que hasta hoy, me ha dado y regalado, realismo, estabilidad, calma, paz, cariño de pareja, autoestima, pasión, deseo y satisfacción máxima. Pero sobre todo, sobre todo amor sincero, y eso no lo olvidaré nunca, pase lo que pase, le pese a quien le pese...

Y me quedo con eso.

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Qué hubiéseis hecho vosotras?

Iba yo esta mañana en el tren bien temprano en un vagón lleno de gente. Sumergida en mis pensamientos, de repente me doy cuenta de que a una chica joven que estaba sentada próxima a mí y que iba sola le suena el móvil. Yo, que soy muy cotilla, me quedo observando y... Cuál es mi sorpresa al ver cómo a la chica se le empieza a desencajar la cara. No oía mucho de lo que decía, sólo cosas como: "¿Pero está bien?" "¡Madre mía!" "Llámame en cuanto sepas algo por favor..."

Y mientras intentaba atinar a colgar el teléfono la pobre chica se ha puesto a llorar, pero no a través de lágrimas silenciosas, sino con un llanto del que muchos hemos sidos testigos. Era un llanto de pena, de disgusto, de desconsuelo. Avergonzada supongo, se ha puesto unas gafas de sol, pero aún así ella seguía sacando toda su tristeza a pleno sofoco. "Uf, me parece que le han dado una mala noticia" - he pensado yo-.

Mil veces he estado apunto de acercarme y decirle: " Oye... ¿Estás bien?", ofrecerle un clínex y un poco de agua, e incluso algún tranquilizante (ya que por mi "maravillosa" ansiedad siempre llevo en en el bolso). Pero he temido por su reacción, quizá prefería estar sola, o al menos no con una desconocida. No he sabido qué hacer, cómo actúar, no he podido reaccionar... Y de hecho, nadie, absolutamente NADIE en el tren se ha preocupado.

Finalmente hemos llegado al destino y cada una ha tirado por su lado...

No he podido evitar pensar varias veces a lo largo del día en ella. Si seguirá llorando o si por el contrario, todo ha quedado en un susto...

Y la cuestión es que no sé si he hecho bien o mal...

¿Qué hubiéseis hecho vosotras?

domingo, 25 de octubre de 2009

Finde encantador

Finalmente el viernes me medio recuperé. Una de las últimas veces que mi chica me llamó desde el trabajo para ver cómo estaba, me comentó que si tenía mejor el estómago y algo de hambre cenase algo puesto que lo suyo iba para largo.

Y así hice, busqué por la nevera y me hice una hamburguesa de zanahoria a la plancha (sin pan obviamente), pero con una pequeña rodajita de tomate por encima. Después de nuevo al sofá. Peace llegó a eso de las once y pico de la noche, se hizo su cena y se la comió a mi lado.

Al día siguiente, el sábado pude ir al Máster. Desde las 9 de la mañana hasta las 14 horas! Un horror! Mi chica tenía guardia en el curro, así que tras las clases me volví a mi casa. Comí, dormí un poco la siesta, me duché y aún a sabiendas de que Peace no volvería a su casa esa noche hasta la 1 ó 2 de la madrugada, cogí de nuevo mis bártulos y me planté en su pisito a hora de cenar. Cogí comida del chino (ensalada china y arroz tres delicias) y cené mientras veía en la TV a Belén Ordóñez. Después me tumbé en el sofá y ví un poco de la segunda temporada de "L" en el DVD.

Me acosté pronto, cuando a eso de las 2 de la mañana noto algo de luz, me giro y veo cómo mi chica observa cómo duermo desde la puerta. Hago un gesto con la mano y va la tía y ¡se me tira en plancha!Jajaja. ¡Un show!

El cambio de hora nos ha venido genial,(bueno, supongo que a todo el mundo), así que mi chica se ha levantado relativamente pronto replicándome que tenía hambre. Así que se ha hecho su vaso con Neskuik, sus tostadas con mantequilla y mermelada y su té. Yo por supuesto mi café con leche. Hemos perreado un poco en el sofá, hemos comido y bueno, ella de nuevo al curro y yo de nuevo a casa.

Como véis no ha sido un finde muy provechoso, pero yo estoy francamente encantada.

A ver qué tal el comienzo de semana.

viernes, 23 de octubre de 2009

Malita

Las cosas no siempre salen como una quiere...

Resulta que esta tarde tenía Máster (por la mañana no trabajaba), así que el plan era venirme a comer a casa de Peace, luego ir a clase y después volver a cenar y a dormir a casa de mi chica ya que precisamente hoy hacemos: UN AÑO Y DOS MESES!

El caso es que he llegado a casa de Peace un poco antes que ella, y poco a poco me he empezado a encontrar mal: ganas de vomitar. Así que he terminado en pijama, con la manta tumbada en el sofá mientras mi chica comía la pobre sola. Después ella se ha tenido que volver al trabajo (yo he decidido no ir a clase). Así que aquí llevo solita toda la tarde, viendo todo lo que ponen en la tele, sólo he podido comer un poco de jamón york y pan tostado, y además de no haberme recuperado del todo, me aburro, y estoy deseando que llegue mi chica, pero me dá que aún va a tardar un montón (es lo que tiene el mundo del periodismo).

Y para colmo, mañana a las 9 de la mañana he de estar en la Universidad pues tengo de nuevo clase. Ojalá me encuentre mejor y pueda ir.

Que la suerte me acompañe.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Cinco horas de clase seguidas

Recibir una clase de cinco horas seguidas de una misma asignatura ha de ser poco saludable, de hecho deberían prohibirlo, porque a pesar de lo interesante que pueda resultar ésta, lo cierto es que la mente acaba saturadísima y complica el nivel de concentración - y más después de haber estado currando siete horas durante la mañana-.

Es lo que tiene mi maravilloso Máster. No me arrepiento en absoluto de haberme matriculado en él, pero la verdad es que salgo atontada, a altas horas de la noche. Llego a una estación de tren fantasmagórica, silenciosa, oscura. Los vagones son puro vacío y el viaje de vuelta a casa se hace eterno.

Pero ya se sabe, quien algo quiere algo le cuesta.

Menos mal que hoy he tenido refugio de descanso a la hora de comer que siempre sienta de maravilla. He ido a casa de Peace y después de comer, aún nos ha dado un poco de tiempo a reposar en el sofá antes de volver a trabajar, viendo un par de capítulos de la serie "Will y Grace".

Y hablando de series, mi chica ha recibido una carta informádole de que la última temporada de "L" ya está de camino a su casa. Yo voy muy atrasada (aún no he visto ni la segunda), así que he de ponerme las pilas sin falta.

martes, 20 de octubre de 2009

Curiosidades

La semana avanza con extrema lentitud. Las obligaciones me impiden ver poco a Peace, pero al menos intentamos comer sino todos, casi todos los días. Bueno, supongo que nada sería peor.

Resulta curioso, que no hace mucho tiempo (aunque sí llevaba ya tiempo saliendo con mi chica), durante una noche de conversaciones diversas, me enteré de muchas cosas que no sabía de ella. Cuestiones que no interfieren per sé en nuestra relación pero que sí me dejaron sorprendida. Cosas como que había estudiado en un colegio de Monjas, como que durante su época de instituto había estado viviendo una larga tempordada en los Estados Unidos. Que la mandaron a una Universidad privada a Madrid a estudiar periodismo y que por sus ovarios terminó engañando a sus padres y matriculándose en la Complutense. Que una vez finalizados sus estudios, a través de la UNED hizo Ciencias Políticas, en fin...¡Qué cosas tiene la vida!

En fin, de momento a seguir con la semana, que aún me queda lo peor de lo peor. Uf!