Hoy quise acostarme relativamente pronto, y así lo hice, pero las noches son tan silenciosas y solitarias que no hago más que oír los latidos acelerados de mi corazón y mi respiración desesperada que ambienta mi propio desvelo. Por eso estoy aquí,a estas horas de la madrugada, despojándome de los nervios que produce un imsonio incontrolado.
Sigo inmersa en una situación complicada, quizá ya se ha erradicado toda incertidumbre, pero ahora aparece el temor, sin tan siquiera llamar a la puerta apoderándose de todo mi ser. Temor con el que entraré y seguro saldré de ese "maldito" quirófano.
Pero hay algo que supera aún todo eso y no es otra cosa que la decepción. Sí, me siento totalmente decepcionada, decepcionada con Peace.
Supongo que a veces creemos conocer al alguien (si no al 100) sí al 99%, supongo que cuando decidió dejarme, sintió como si no me conociese de nada y lo entiendo en cierta manera, pero hoy soy yo quien cree no conocer a la persona con la que compartí año y medio de su vida.
Sé que fui la culpable de nuestra ruptura, que la hice daño, que me hice daño a mí misma, pero creo que ahora mismo mi castigo roza los límites de la CRUELDAD.
Siempre catalogué a Peace como una gran profesional, perfecta amante y bellísima persona. Quizá lo siga siendo, pero en lo que respecta a lo último, conmigo desde luego no lo está demostrando a día de hoy. Ahora sí puedo afirmar que me está dando la espalda con premeditación y alevosía... No entiendo cómo sabiendo cuáles son mis circusntancias no haya sido capaz de escribirme aunque fuesen unas pequeñas palabras de "ánimo" que hubiese agradecido en el alma. No entiendo cómo puede haber gente con tan poco corazón, y menos con alguien que (pese a los errores) ha formado parte de tu vida. No me entra en la cabeza.
Cometí un gravísimo error, pero jamás tuve un mal gesto o una mala palabra hacia ella, sino todo lo contrario, la amé como jamás he amado a nadie.
Pero ahora todo eso dá igual. Hoy soy yo quien se siente decepcionada, quizá más de lo que nadie me haya decepcionado nunca. La ventaja de todo esto, es que en verdad no la necesito para nada, tengo el apoyo, la ayuda y el ánimo de toda mi gente, que (pese a mis errores) están al pie del cañón.
Sigo deseándole lo mejor, siempre lo haré, pero si pudiese darle un consejo le diría: sé un poco más humana... todos nos equivocamos, pero tampoco es necesario lapidar a nadie.
Y os dejo esta canción que se la dedico a ella. Puede que mañana me arrepienta, pero hoy, hoy estoy enfadada.
¡Pero esto qué es!
Hace 4 días