jueves, 12 de febrero de 2009

Efecto dominó

Finalmente, la torta ha dado de sí para el desayuno, almuerzo y merienda de Peace, vamos que a la criatura se le estará saliendo por las orejas. Pero no se la ha comido ella sola, sino que también he llevado algo a mis compañeros,quienes por cierto, me han dicho que estaba muy rica.

Lo cierto, es que el día no ha empezado excesivamente bien. De buena mañana, me han llamado por teléfono del trabajo. Un imprevisto, una cuestión urgente. Así que me he tenido que espabilar para llegar lo antes posible. Menos mal que Peace y yo, ya hacía rato que nos habíamos levantado y estábamos casi listas para salir de casa. Aún así me ha dado rabia despedirme de ella con tanta prisa. No era justo, pero en fin.

El resto de la mañana, ha sido el más puro efecto dominó. Cuando la primera ficha se cae, el resto cae también. Como mi mañana empezó con mal pie, pues ya fui tropezando en las horas posteriores. Y la gran caída llegó cuando finalmente terminé mi jornada laboral, me disponía a comer y miré mi reloj: Las 16:00 horas! Por Dios! Tenía que haber salido a las 14: 00 horas!. Así que entre el estrés y el cabreo apenas he comido.

A ver si mañana hay más suerte y me sale un día redondo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Torta con chocolate


Peace vendrá a mi casa cuando termine de trabajar. Siempre que hace eso, yo me encargo de hacerle una buena cenita, porque a ella no se le da demasiado bien cocinar y casi siempre me malcome.

El caso, es que hoy seguramente salga más tarde de lo normal,así que muy previsora ella, se ha llevado un bocadillo y se lo comerá allí. Pero yo, no me podía quedar de brazos cruzados, así que sin pensármelo dos veces, me he puesto a cocinar una torta caldosa rellena de perlitas de chocolate para que almuerce mañana. Y el resultado lo podéis ver en la foto superior.

Bueno... Jejeje, como podéis comprobar, creo que en verdad se va a llevar almuerzo para ella y para todos sus compañeros.

Ya os diré si le gusta o no.

Por otro lado, estamos barajando la posibilidad de hacer una escapada el último fin de semana de este mes. Estamos entre Madrid y Barcelona... ¿Qué destino me aconsejáis?

martes, 10 de febrero de 2009

Suicidios en trenes

La semana no ha empezado mal. En el trabajo estos dos días se han presentado bastante tranquilitos, y a pesar de que ya voy recibiendo ciertas facturas como la del teléfono, Internet y demás, lo voy llevando con buen humor.

El fin de semana tampoco estuvo mal. El viernes por la noche decidí despojarme de mi poca verguenza y quedé con mis amigas, a las cuales, desde que estoy con Peace, apenas veo. Hablamos de muchas cosas y ya medio planificamos fiesta "gorda" para dentro de un par de fines de semana. El sábado, no terminé excesivamente tarde con mis obligaciones sociales-familiares. A las cinco y algo ya estaba esperando el tren para ir a casa de Peace, iba contenta porque llegaría más pronto de lo esperado. Pero mi gozo en un pozo. En un momento del trayecto, el tren se paró en mitad del campo, y una voz procedente de la megafonía dijo "Sentimos informarles de que estaremos parados aquí alrededor de 15 minutos, y es que en la próxima estación se ha producido un arrollamiento".

No me sobresalté ni nada por el estilo, ya que por cuestiones personales he estado alrededor de ocho años cogiendo ese tren cada día y he vivido situaciones similares, pero el hecho sí me hizo volver a una reflexión ya reflexionada con anterioridad.

Existen dos clases de arrollamientos por trenes.Uno, por accidente. Dos, intencionado (por parte de la víctima). Y es que durante esos ocho años de idas y venidas en ese cercanías, se ve que se puso de moda el hecho de suicidarse en esa línea.

Cada uno es libre de mantener o acabar con su vida. Pero por Dios! Si supieran la que lían cada vez que se tiran a las vías! Retrasos, aglomeraciones, caos... Y mucha de la gente que va en el tren va a trabajar, o a un exámen o a una cita con el médico. Y es que ya no es sólo que se quiten la vida, sino que "gracias" al suicida en cuestión, otros, pierden minutos de su día que quizá sean valiosos o cruciales.

Y es que no sólo hay que vivir respetando a los demás, también hay que hacerlo a la hora de morir.

jueves, 5 de febrero de 2009

Episodio resuelto

Parece ser que el absurdo episodio que vivimos Peace y yo el domingo ha quedado definitivamente resuelto. Ayer mi pequeñina libraba (yo no) y le propuse un plan que aceptó sin pensárselo.

Me dijo que llegaría a mi casa sobre las 17:00 horas. Eran las 18:30 y aún no estaba aquí, pero es que por si fuera poco, la niña estaba sin batería en el móvil (ya me avisó por la mañana de que se le apagaría y así fue). Llegados a tal punto, yo estaba en mi casa con una mezcla de sensaciones francamente indescriptibles: Mosqueo, rabia, y preocupación por si le había pasado algo por la carretera.

Ding-dong? Sonó de repente el timbre del portal. Y ahí estaba ella (la vi por la pantallita del fonoporta). Solté un suspiro, pero a su vez decidí hacerme un poco la dura.

Cuando viene a casa, normalmente abro la puerta y la espero allí mientras sube las escaleras. Ayer, por cabezonería, dejé la puerta entrecerrada y la esperé en mi estudio, frente al ordenador, como haciéndome la interesante (leyendo un mail del trabajo que ya había leído antes, jejeje).

Y de repente, una vez más rompió mis esquemas (tiene ese don), porque cuando entró en la habitación me di cuenta de que iba cargada de bolsas con cosas envueltas en papel de regalo dentro…

No me dio tiempo a reaccionar cuando me dijo: “Te traigo regalitos, pero los abriremos luego. Ahora tenemos que marcharnos o se nos hará tarde”. Y es que FUIMOS AL CINE!

Y lo escribo en mayúsculas porque a ella no le gusta nada ir al cine. No es que no le guste ver pelis, pero ir al cine como que no… Y allí estuvo, sonriente y risueña, súper atenta al film. Luego me la llevé a una pizzería italiana un tanto pija que me habían comentado que estaba muy bien. Una ensalada de canónigos, cherry y champiñones exquisita, una cazuela de queso fundido con tomate, y una pizza mediana vegetal….Vamos, que nos pusimos las botas, pero ella se lo merecía…

Después vuelta a casa, entre risas y bromas (ambas estábamos muy ingeniosas anoche) y hora de regalitos… Lo primero que me dio fue una pequeña bolsa de viaje Lois, súper chula, que deduje era para llevarme mis cositas cuando fuese a su casa, luego una mantita, súper grande, súper suave, para arroparnos bien cuando estemos en mi casa en el sofá, y por último, un juego de tetera con tazas de porcelana súper bonito (eso para que le haga un buen té, claro, jajaja).

La cuestión es que dormimos súper juntitas, súper a gusto y que nos ha dado mucha penita separarnos hoy para ir a nuestros respectivos trabajos. Pero el día, ha estado lleno de llamadas y de mails de anhelos y a su vez de proyectos que ya os contaré.

martes, 3 de febrero de 2009

Movistar y Carrefour

Llevo cuestión de una semana recibiendo llamadas de un 1485, todos los días, varias veces. Hasta ayer, no pude descolgar el aparato puesto que cada vez que me telefoneaban me pillaban en algún momento de ocupación. Lo cierto es que el número me sonaba de algo, pero no recordaba con exactitud de qué.

Pues a lo que iba, después de estar días a todas horas intentando contactar conmigo ( hasta el domingo me llamaron mientras dormía), ayer finalmente pude cogerlo.

Eran de Movistar, para presentarme una nueva oferta/promoción. El caso, es que como estaba en el curro, le dije al señor amablemente, que primero no podía atenderle puesto que estaba trabajando, y segundo, que de todos modos estaba satisfecha con mi compañía y no estaba interesada en absoluto.

Creí haber zanjado el tema de una manera correcta, pero mi sorpresa ha sido observar cómo esta mañana me han vuelto a llamar. Yo, empezando a cabrearme, no lo he cogido. Pero al rato, cuando lo han vuelto a hacer, no he aguantado más y he contestado a la señorita de mala manera.

Y es que el telemarketing se está convirtiendo en una de las acciones marketinianas más desacertadas, que en lugar de crear imagen, la desvirtúa, la confunde e incluso en muchos casos la destroza.

Cambiando de tema, esta tarde he ido a comprar unas cosillas a Carrefour, y estando allí me ha pasado una cosa muy curiosa. Yo, estaba en la sección de perfumería intentando elegir una crema hidratante para la cara, cuando de repente un chico se me acerca y entabla conmigo la siguiente conversación:

- Chico: Hola… Perdona…Este gel de la marca Nivea, ¿Tú crees que será bueno?
- Mussa: (Sorprendida por la absurda pregunta). Pues… Sí, seguro que sí.
- Chico: Es que ahora como hace tanto frío…
- Mussa: (Pasa de sorprendida a desconcertada por el comentario). Ya… Claro…
- Chico: Oye, ¿vives aquí?
- Mussa: (Incómoda perdida). Sí.
- Chico: ¡Qué raro! Nunca antes te había visto.
- Mussa (A punto de soltar una tremenda carcajada ante semejante Romeo). Hombre… Supongo que es normal, teniendo en cuenta que somos miles de habitantes…
- Chico: Y ¿por dónde vives?
- Mussa: (Mintiendo descaradamente) Pues por la zona de la playa.
- Chico: Ah, pues yo vivo por el barrio X.

Sin pensármelo dos veces, he cogido la crema que tenía ante mis narices, sin saber ni cómo era, ni de qué era, ni qué precio tenía y me he ido disparada a la caja. ¡Por el amor de Dios! Nunca he deseado tanto tener pinta de lesbiana! Joer, que aunque me ponga cremitas y demás, no me gustan las pollas! Y si encima te encuentras con un gili, ya ni te cuento…

lunes, 2 de febrero de 2009

Si no existiese la absurdez, yo sería capaz de inventarla...


Ayer tuve mi primera discusión con Peace. Bueno, la verdad es que no llegó a ser una discusión, sino más bien un pequeño rifi-rafe.

Dormí en su casa el sábado. Como ella trabajó hasta tarde, me presenté en su piso con varios tuppers repletos de cenita que estuve cocinando por la tarde. Después vimos la peli de “Devuélveme mi suerte” que emitían en Antena 3 (creo), y enseguida a la camita porque estábamos cansadas.

La verdad es que el domingo nos despertamos tempranito, así que como aún nos quedaba un buen rato para tener que marcharnos (ambas teníamos obligaciones con nuestras respectivas familias), pues nos quedamos en la camita, en plan súper empalagoso, que si arrumaco por allí, que si arrumaco por allá, hablando, riéndonos de una y mil cosas, en fin… De maravilla.

El percance vino cuando ya estábamos apunto de irnos. Ella fue a darme una cosa, yo le puse mala cara, ella me dio una mala contestación, y en ese momento se hizo una bola de nieve mezclada con porquería en aquella habitación.

Me fui enfadada, muy enfadada. Tanto, que habíamos quedado en que yo volvería a su casa por la noche para cenar y ver la Gala de los Goya, pero mientras volvía en el tren hacia mi pueblo me repetía una y otra vez mí misma: “Yo esta noche no vuelvo, no vuelvo, grrrr”.

Y como soy así de cabezona, pues convertí mis pensamientos en acción. Y no fui.

¿Mis consecuencias? Ver la Gala de los Goya sóla, es decir, sufriendo un aburrimiento abismal al no poder hacer comentarios, ni escuchar los suyos (siempre tan ingeniosos!!), y percibir un arrepentimiento casi instantáneo y su más pura indignación. Total, que entremezclé el visionado del evento cinematográfico con llamaditas a mi chica…

Y a estas alturas, yo me pregunto…. ¿Existe en el mundo ser más cabezota e idiota que yo? Es que desde luego, si no existiese la absurdez, yo sería capaz de inventarla…

Eso sí, a día de hoy, todo está ya solucionado. Sólo nos queda la reconciliación en vivo y directo que será mañana ;)

jueves, 29 de enero de 2009

Día alegre

Uf! como agradezco estar sentadita aquí frene al teclado, escribiendo con mis manos desnudas... Y es que hasta hace poco, el frío que ha hecho, me obligaba a llevar los guantes hasta en casa. A ver cuánto dura...

Hoy estoy contenta. Poca gente sabe que estoy con Peace, en verdad poca gente sabe que me gustan las chicas. Esta mañana, he decidido ampliar el conocimiento de mi tan preciado secreto y se lo he contado a tres amigas más. Su reacción ha sido entre sorpresa y euforia. Lo primero porque al parecer, no se lo esperaban en absoluto (y yo creyendo que sospechaban algo), y lo segundo porque en su círculo más cercano, yo soy la novedad. La verdad es que he sentido como una especie de alivio. Creo que necesitaba, creo que se merecían que se lo contara...

Ayer Peace tenía día libre en el trabajo, así que me las apañé para cogérmelo yo también. Nos tiramos todo el día fuera de casa. Nos levantamos bien tempranito en mi casa, nos dimos una buena ducha, desayunamos y cogimos el tren. Lo primero que hicimos es ir a comprar paquetitos de té para Peace, es una especie de adicta a ese líquido raro que a mi no me gusta nada. Más tarde, nos acercamos hasta el Museo de Bellas Artes de la Ciudad, que por cierto, una total decepción. Luego comida en un restaurante árabe y de compras.

Y ahora Peace me ha hecho una propuesta... Intercambiar llaves de nuestras respectivas casas, más que nada por funcionalidad. Nuestra profesión es tan "maravillosa" que nunca sabes a qué hora vas a salir, así que de esta manera nos evitaríamos esperas inecesarias...

Y a mí, aunque parezca una tontería, me da respeto, porque es como si se tratase de un paso más....